Se puede hacer arquitectura urbana y paisaje al mismo tiempo?
Arquitectura urbana y paisaje, pensados juntos. Renta en Buenos Aires
Se puede hacer arquitectura urbana y paisaje al mismo tiempo?
Se puede hacer arquitectura urbana y paisaje al mismo tiempo?
Se puede hacer arquitectura urbana y paisaje al mismo tiempo?

Somos arquitectos, desarrolladores y docentes con trayectoria internacional. Diseñamos, construimos y operamos cada proyecto de punta a punta, con la convicción de que la cercanía con la obra es lo que vuelve real la calidad.
Desarrollos pensados para distintos momentos de vida: primer hogar, hogar familiar o inversión de renta. Distintas escalas, una misma filosofía: arquitectura que respeta a quien la habita y maximiza el valor de quien invierte.

Nuestro estudio de arquitectura tiene más de 20 años desarrollando arquitectura y edificios en todo tipo de territorios.

Renta ya validada por el éxito de más de 6 años de nuestro primer Ara Homes en Palermo, Buenos Aires, Argentina.
Trabajamos con paisajistas para que nuestros edificios propongan paisaje en la ciudad: edificios que el usuario elige, disfruta y que cambian con las estaciones, construyendo cultura.

Proyectamos para que nuestros edificios envejezcan bien, lo que mejora el negocio a corto y largo plazo. Nos quedamos operando como socios, por lo que cuidar el edificio en el tiempo es parte de nuestra filosofía.
Se parte de ARA HOMES II
“Creemos que hacer mejor arquitectura mejora el negocio.”
Ara Homes nace del encuentro de dos arquitectos que llevamos años pensando, enseñando y construyendo arquitectura. Antes que un emprendimiento, somos una práctica: una forma de mirar la ciudad, de respetar el oficio y de tomar decisiones sobre el espacio donde otras personas van a vivir.
Arquitecto con un Master en Real Estate. Esa doble formación es el motor de cómo trabajamos: la mirada del proyectista que cuida cada decisión de diseño, combinada con la rigurosidad de quien entiende la lógica financiera, los flujos de un desarrollo y los números que hacen que un proyecto realmente funcione. Rodrigo es quien asegura que cada metro cuadrado que diseñamos también tenga sentido como inversión.
Arquitecto, artista visual y docente por más de doce años en la Universidad de Palermo y en la Universidad de Buenos Aires. Es el primer representante en Argentina del AIA International (American Institute of Architects) y secretario de AIA Latin America, lo que lo conecta de manera permanente con la comunidad internacional de arquitectos.
Lisandro vive entre Buenos Aires y el Mundo, viaja constantemente a conferencias y encuentros profesionales, y trae a cada proyecto lo que ve en otras ciudades del mundo. Esa circulación no es un detalle de marketing: es la manera concreta de mantener nuestra arquitectura actualizada, en diálogo con lo que se está haciendo bien afuera, sin perder el anclaje en Buenos Aires.
Nuestro estudio es un lugar donde se proyecta, pero también un lugar donde se aprende. Por nuestras oficinas pasan estudiantes y arquitectos en formación todo el tiempo. Eso nos obliga a algo muy concreto: explicar por qué tomamos cada decisión. No podemos refugiarnos en el “porque siempre se hizo así”. Cada proyecto se piensa en voz alta, se discute y se justifica.
Esa práctica nos vuelve mejores. Para nosotros, y para quienes nos eligen.
“Hacer mejor arquitectura mejora el negocio. No es una intuición: es lo que demuestra la evidencia.”
Hay una idea que a veces se repite en el mercado: la calidad arquitectónica es un lujo, un costo extra que se paga al final del proyecto. Nosotros pensamos exactamente lo contrario. Y no es solo una convicción estética: es lo que muestra la investigación seria sobre el tema.
Estudios académicos publicados por instituciones como el MIT y journals especializados en valuación inmobiliaria han medido el impacto del buen diseño en el valor de los inmuebles. Los resultados son consistentes: edificios con diseño de calidad reconocida muestran valores y rentas significativamente más altos, niveles más bajos de vacancia y una mejor performance a lo largo del tiempo. Las características arquitectónicas diferenciadas — la forma del edificio, su relación con el espacio público, la luz, la circulación — generan primas de precio mensurables frente a construcciones genéricas comparables.
En otras palabras: el diseño no es lo que encarece un proyecto. Es lo que sostiene su valor en el tiempo. Esa convicción ordena todas nuestras decisiones.
Nuestro modelo es distinto al desarrollador tradicional. No vendemos un departamento y nos despedimos del cliente con las llaves en la mano. Diseñamos, construimos y operamos los proyectos como propiedades de renta integral. Eso significa que el inversor que confía en nosotros recibe una unidad lista para producir, ya gestionada, sin que tenga que ocuparse de nada.
Sin búsqueda de inquilinos. Sin coordinación de mudanzas. Sin reparaciones imprevistas. Sin administración de expensas extraordinarias. La operación entera está pensada y resuelta desde el día uno. El inversor cobra una renta sostenida y, si en algún momento quiere usar su propia unidad, puede hacerlo. Es la libertad de invertir en real estate sin las preocupaciones que históricamente acompañaron a esa decisión.
Estamos físicamente en la obra. No la delegamos. No la “supervisamos por mail”. Esa presencia diaria es la que permite que la calidad sea real y no declarativa: porque las decisiones se toman frente al material, con el oficio, en el momento en que importan.
Y, al revés de lo que muchos piensan, esa cercanía no encarece el proyecto. Lo abarata. Porque evita retrabajos, malas decisiones constructivas, materiales mal especificados y todos esos costos ocultos que aparecen cuando el desarrollador no está. Nuestros inversores acceden a una calidad muy alta sin pagar el sobreprecio que suele tener la “arquitectura de autor”.
El mercado inmobiliario habla mucho del precio por metro cuadrado y casi nunca de la calidad de ese metro cuadrado. Para nosotros, esa omisión es el problema más serio del rubro. Dos departamentos pueden tener el mismo precio por m² y, sin embargo, ser inversiones radicalmente distintas: uno mantiene su valor con los años y se alquila siempre, el otro se vuelve obsoleto en una década.
Por eso nuestros edificios se piensan desde la pregunta correcta: ¿qué hace que este metro cuadrado siga valiendo dentro de diez o veinte años? La respuesta nunca es una sola: tiene que ver con la ubicación, con la planta, con los materiales, con la flexibilidad de uso, con la calidad de los espacios comunes, con cómo envejece el edificio. Son decisiones que solo pueden tomar bien quienes saben de arquitectura y, al mismo tiempo, saben de real estate.
Con cada persona que invierte o vive en uno de nuestros proyectos, asumimos tres compromisos concretos:
• Transparencia total sobre el proyecto, los plazos, los materiales, las condiciones comerciales y la operación de la renta.
• Acompañamiento real: un equipo accesible, presente durante la obra y después de la entrega. No queremos clientes que se sientan solos después de firmar.
• Calidad sostenida en el tiempo: estándares constructivos que no se aflojan en los detalles que no se ven y que protegen el valor de la inversión durante toda su vida útil.
Ara Homes es un proyecto que recién empieza a contar su historia, pero la apoyamos sobre años de práctica profesional, docencia y trabajo internacional. Soñamos con desarrollar barrios donde la arquitectura y el paisaje convivan, donde los edificios mejoren la cuadra en la que se levantan y donde cada nuevo proyecto sea una mejor versión del anterior.
Nuestro horizonte es claro: convertirnos en referencia de un nuevo modo de hacer real estate en Argentina, donde el inversor accede a una renta segura y sin gestión, y el habitante vive en edificios que mejoran su día a día. Demostrar, con cada proyecto entregado, que cuidar la arquitectura y maximizar el negocio no son objetivos opuestos. Son, en realidad, el mismo objetivo mirado desde dos lados.
“Diseñamos para que cada metro cuadrado siga valiendo dentro de veinte años.”











La convicción de que la buena arquitectura mejora el negocio no es una intuición: está documentada por investigación académica seria. Algunas de las lecturas que sustentan nuestra mirada:
Vandell & Lane, “Assessing the Effect of Architectural Design on Real Estate Values” (MIT Center for Real Estate). Tesis pionera sobre cómo el diseño impacta los valores inmobiliarios.
Bigolin, “The Value of Design in Real Estate Asset Pricing” (Buildings, MDPI, 2020). Cuantifica primas de precio asociadas a características arquitectónicas específicas.
Fuerst, McAllister & Murray, “Economic Return of Architecture Awards” (Journal of Housing Economics, 2021). Demuestra que los proyectos premiados generan retornos económicos mayores.
Bigolin et al., “Identifying and Measuring Architectural Design Features for Financial Asset Valuation” (Journal of Sustainable Real Estate, 2025). Cataloga 19 variables de diseño con impacto medible en valuación financiera.
Si querés conocer nuestros proyectos, agendar una visita o entender cómo invertir con nosotros, escribinos.
Hoy | Cerrado |

Usamos cookies para analizar el tráfico del sitio web y optimizar tu experiencia en el sitio. Al aceptar nuestro uso de cookies, tus datos se agruparán con los datos de todos los demás usuarios.